El perro verde

La imagen actual no tiene texto alternativo. El nombre del archivo es: sin-fondo-el-perro-mas-flaco-callejero-de-color-verde-2.png

CUANDO LO RARO EMPIEZA A PARECER NORMAL

Vivimos rodeados de situaciones que hace unos años habrían parecido impensables. Sin embargo, poco a poco, hemos aprendido a convivir con ellas como si fueran parte natural del paisaje.Hay un momento extraño que todos hemos vivido alguna vez.
No ocurre de golpe. No hay una señal clara que lo anuncie.
Simplemente, un día te das cuenta de que algo que antes te parecía absurdo o injusto ha dejado de sorprenderte.Sigue siendo raro. Pero ya no provoca la misma reacción.

Pasa en la política. Pasa en el trabajo. Pasa en cualquier espacio donde las relaciones humanas se organizan alrededor del poder. Lo que al principio genera incomodidad termina convirtiéndose en rutina. Lo que antes provocaba preguntas acaba aceptándose con un encogimiento de hombros.Es un proceso lento, casi imperceptible. Pero profundamente humano.

Nos adaptamos.

Nos adaptamos porque vivir permanentemente en estado de alarma resulta agotador. Porque cuestionarlo todo requiere energía. Porque, en algún momento, el cerebro decide que quizá sea más sencillo aceptar ciertas cosas como parte del paisaje.Así es como lo raro empieza a parecer normal.Y cuando eso ocurre, algo importante cambia en la forma en que miramos el mundo.
No es que de repente dejemos de ver las contradicciones. Es que aprendemos a convivir con ellas.
Nos acostumbramos a discursos que no encajan con la realidad, a decisiones difíciles de justificar o a situaciones que, vistas con distancia, resultan difíciles de explicar.

No hace falta que estemos de acuerdo. Basta con que dejemos de reaccionar.
Ese es el verdadero punto de inflexión.Porque cuando dejamos de reaccionar, lo extraño deja de ser extraño. Y lo que antes generaba preguntas empieza a pasar desapercibido.

Aquí es donde aparece el perro verde.
No es una ideología.
No es una organización.
Ni siquiera es una respuesta cerrada a nada.

El perro verde es, simplemente, una actitud.
Es la mirada de quien, en medio de ese proceso de adaptación colectiva, decide detenerse un momento y volver a hacerse preguntas. De quien observa una escena cotidiana y siente que algo no termina de encajar. De quien no se conforma con aceptar que las cosas son así porque siempre han sido así.

El perro verde no pretende tener todas las respuestas.Pero sí se niega a dejar de hacer pregunta.
A veces las preguntas son incómodas. Otras veces simplemente revelan detalles que pasan desapercibidos cuando uno mira deprisa.
Pequeños gestos, situaciones aparentemente triviales, comportamientos que dicen mucho sobre cómo funciona el poder y sobre cómo reaccionamos los seres humanos cuando nos encontramos cerca de él.

Este espacio nace precisamente para eso.Para detenerse a observar.Para mirar con calma esas escenas que parecen pequeñas pero que, en realidad, dicen mucho sobre el mundo en el que vivimos.
Para intentar entender por qué aceptamos ciertas cosas con tanta facilidad y qué ocurre cuando dejamos de cuestionarlas.

El perro verde no escribe para convencer a nadie de nada.Escribe para quienes todavía sienten incomodidad cuando algo no encaja. Para quienes no han perdido la curiosidad por entender el comportamiento humano. Para quienes creen que, incluso en medio del ruido, merece la pena seguir preguntándose por qué ocurren las cosas.

Porque a veces basta con eso.Basta con que alguien vuelva a mirar lo que todos damos por normal y se atreva a decir en voz alta algo muy simple:que quizá lo raro siga siendo raro, aunque hayamos aprendido a convivir con ello.

CUANDO LO RARO EMPIEZA A PARECER NORMAL

Vivimos rodeados de situaciones que hace unos años habrían parecido impensables. Sin embargo, poco a poco, hemos aprendido a convivir con ellas como si fueran parte natural del paisaje. Hay un momento extraño que todos hemos vivido alguna vez. No ocurre de golpe. No hay una señal clara que lo anuncie. Simplemente, un día te…

Deja un comentario